9.01.2012

Tiempos difíciles

Han sido tiempos difíciles.
Por un lado no me siento 100% realizada, constantemente en deuda con los demás y con todos... sobretodo conmigo.
Por otro lado, mi cuerpo demuestra mi poco amor propio y que ha debido crecer en estos últimos días.
Es que mi cuerpo se ha revelado y ya no responde a mis señales.
Si un día despierto con ganas de correr, él va y me hincha el pie, ni modo no podré correr... decido caminar y se me hincha más y así.
Resultó ser microfractura y fractura incompleta, algo bastante más grave que la obstinación que yo le atribuía a mi cuerpecito.

Resulta que me siento bastante endeble, débil y medio a la deriva con todo esto... a esto debo sumarle que lo más probable es que no me paguen los días fuera del trabajo. O sea, sumado a todos mis gastos médicos, debo recibir menos de la mitad de mi sueldo.

Pues bien. Si cuerpecito se ha revelado, mente también lo hará. Para que cuerpecito funcione es necesaria la terapia y para tenerla es necesario pagarla. Seguiré trabajando en fortalecer mi mente y mi cuerpo... creo que esta ve dejaré fuera al corazón, total cuando está de licencia queda abandonado y ni modo sacarlo en este baile.

Han sido tiempos difíciles para las que se creen valientes y autosuficientes.
Pero pueden ser peor.
[Y vaya que sé que puede ser peor]

Fe.

7.31.2012

Al final la vida sigue igual.

Y terminas siendo una Olguita marina.

7.30.2012

Leer y darse cuenta.

Leer entradas antiguas.
Leer y darte cuenta de que desde que empezaste a trabajar, esas visiones desaparecieron.
Leer y captar que ahora gasta qt eparece tierna esa perocupación desmedida.

Darte cuenta de que tuviste que vivir cada cosa que viviste para pensar como hoy.
Darte cuenta de que por mucho hablar, no siempre lo dices todo.
Y de qué vale decirlo todo?
A veces es mejor callar, escuchar y observar.

Y pensar que en este momento de mi vida aprendí a callar, observar y escuchar.
Heavy, porque ya no me cuesta.

Entrevista personal

El psicólogo me preguntó que cuántos amigos tenía. 
Los conté con una mano. 
Y comencé a recordar cómo fue que los fui perdiendo.