
Si la primera vez lograste salir sin mayores aspavientos y sin ganarte las sospechas de nadie más que tus amigas... esta no la cuentas dos veces.
Tenías la confianza pero no la sentías. Tienes el apoyo pero tampoco lo sientes. Tienes amor pero no parece ser suficiente.
Aué mierda necesitas?
Dímelo!
Lo tienes todo aunque sigas creyendo que has perdido mucho. Sigues teniendo lo mismo!!
Tu problema es de inseguridad. Llegaste a ser muy segura de ti misma, llegaste a creerte autosuficiente. De repente algo cambia tu panorama y quedas en jaque. Flaqueas y finalmente te caes. Te caes y esta vez no te levantas tan facilmente como lo hiciste antes. Las fuerzas no te dan contra todo esto. Te sumes en letras ajenas a todo sentimiento de pertenencia, analizas fríamente situaciones que jamás has vivido... y que no te gustaría vivir. Te vuelves técnica, preparada, hábil para manejar tus capacidades. Pero se te escapa algo. No eres sólo neuronas enn permanente sinapsis cognitiva.
eres un corazón.
eres un alma.
eres una persona y sólo por eso ya deberías poder salir adelante y dejar todo atrás como si fuera un mal sueño.
No pienses en si valió la pena o no, cuestionarlo no sirve ahora. No preguntes por qué lo hiciste. No preguntes por qué no lo hiciste.
No preguntes.
Espera que baje la marea e internate en el mar de pensamientos de letanías... en melodías que te calmen el alma... esa alma atormentada que hace que no pases un sólo día sin un nudo en la garganta. Que no te deja ni siquera respirar por miedo a que un sollozo salga.
Necesitas ayuda.


