Un día un nuevo compañero llegó al ensayo. No recuerdo ni como iba vestido ni menos cómo fue que apareció allí. Pero la copuchentería o mejor dicho la inquietud hizo que me llamara la atención.
Quizá fue por todo esto que aquel día que estaba destinado a ser una "juntación corística" yo era una de las pocas que recuerdaba su cara y su nombre sin siquiera conocerlo. La memoria fotográfica funcionaba en ese entonces. Un "uyyyy" en tono interesante no se hizo esperar, cuando indiqué que se trataba de él y que era amigo de tal y cual y bla bla, cosa que muy inquieta no me puso.
Durante la noche no faltó momento para
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