Poco a poco las cosas se van esclareciendo... poco a poco voy dejando que mis emociones fluyan y no sigan dentro de mí... dolorosas.
Muy poco a poco comienzo a resignarme... no quiero hacerlo, si me resigno es como si todo lo que me ha dado durante estos años no significaran nada para mí, y si han significado... y bastante. Pocas veces siento el deseo de ser yo quien está en esa cama conectada... porque creo que no merece lo que vive... lo que le sucede.
Una vida.
Amores.
Alegrías.
Por sobre todo despedidas...
Escombros que renacen.
Persecuciones que obligaron a dejar una vida detrás.
Vida que se te va.
No dejaré de tenerte. No dejaré jamás de quererte y de decirtelo... estés cerca mío o no.
No dejaré de soñar contigo y esas soleritas de los díaas calurosos... la guitarra colgada en una de las paredes de tu pieza... el festival de viña con Ricky Martin mientras dormías. Los asados en tu casa para que no pasaras sola las fiestas patrias, nos ibamos a meter allá por eso y porque queríamos acompañarte tal y como lo haces tú con nosotros en las fechas importantes.
No me resignaré.
Mi corazón lucha por ocultar el dolor, mas mis lágrimas no luchan escurren... mi alma está contigo, mi pensamiento y mi fé aún más.
Algún día volverás a estar radiante con esa risa y esas patitas de gallo en los ojos.
Con ese puchito y una que otra copita de vino.
Con esas papas fritas y maní servido en la mesa.
Con tus gemitas en el cenicero y en la pecera.
Con tus cactus... que hiciste que los amara.
No voy a resignarme.
No perderé la fe.
Menos la esperanza.
1 comentario:
siempre se vive, si hay alguien quién le quiera.. y le siga queriendo pase lo que pase.. y le mantiene vivo aunque sea en su corazón y mente..
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